“Herir a un oponente es herirte a ti mismo” M. Ueshiba

Si bien es cierto que las técnicas de Aikido pueden usarse como defensa personal ante una posible agresión, Morihei Ueshiba no las creó como un método de lucha más. Su intención fue desarrollar un arte capaz de integrar a la persona en todos sus aspectos, físico, mental y energético. En Aikido no se utiliza la palabra “enemigo”, decimos oponente, compañero o simplemente UKE, porque si mientras entrenamos, nuestra mente ve un contrincante en la persona que realiza el ataque, el sentido competitivo impedirá una respuesta respetuosa con él. La persona que entrena Aikido asume que desea cultivar sus capacidades para mejorar su calidad de vida, no para maltratar a quien se le ponga por delante. Es de personas inteligentes saber apreciar lo que piensan y sienten los demas, un aikidoka nunca menosprecia a su oponente, pues él le da la oportunidad de experimentar su propio crecimiento personal. Aikido en japones esta compuesto por tres ideogramas que representan un concepto cada uno: “AI” significa unión o armonía y habla de la relación que debe haber entre los diferentes elementos que componen un todo.

“KI”, se puede traducir como energía y hace referencia a las fuerzas o energías que nos mueven, cuerpo, mente y espíritu. Por último “DO”, es camino o via, y habla del compromiso personal que se elige libremente al seguir una dirección concreta. Entonces AIKIDO puede leerse así: Camino para la Armonía de la Energía.

Historía

El Aikido es un arte marcial japonés moderno que comenzó a ser difundido en los años de la posguerra a partir del 1945. Morihei Ueshiba sintetizó sus experiencias y conocimientos de varias artes marciales, entre ella el Daito-ryu Aiki-jujutsu, y sus creencias religiosas derivadas del Omoto-kyo, una secta neo-shintoista. A diferencia del Judo o el Karate, el Aikido era relativamente poco conocido en el occidente hasta que se popularizo con las peliculas de Steven Segal. Los films del actor norteamericano fueron un éxito de taquilla y contribuyeron a que las personas en lugares como Montevideo, Estambul o Ciudad del Cabo se interesaran por este arte.