Respeto y Tolerancia

El Taekwondo como deporte es un excelente sistema de educación física, porque pone en funcionamiento todos los sistemas de cuerpo humano, favoreciendo y potenciando el buen funcionamiento y desarrollo de las facultades físicas, como la estabilidad y equilibrio, la elasticidad, coordinación, velocidad, potencia, etc. En el caso de los niños, es muy importante como complemento y ayuda en sus estudios escolares, pues enseña y entrena la concentración mental y disciplina. Por otra parte es muy interesante la canalización de la agresividad que el Taekwondo realiza en la persona, inevitablemente todos llevamos la agresividad en nuestro interior, el problema es la mala canalización, es decir, cuando se exterioriza descontroladamente, siendo entonces cuando puede convertirse en violencia. Esta disciplina ayuda a controlar la agresividad y a no tener la necesidad de ponerse a prueba con sigo mismo.

Enseña a sus alumnos respeto mutuo, todos podemos tener nuestras ideas propias y diferente creencias. Por eso es muy importante el respeto, la tolerancia, la comprensión, la colaboración y entendimiento en este mundo adverso y complicado.

Historia

A finales del siglo XIX, se encontraban establecidos ciertos estilos de acuerdo a una supuesta división regional y énfasis en los movimientos circulares y lineales así como el combate a distancia media y larga. De esta forma, las principales variantes del Te practicadas en Okinawa eran Naha-Te, Shuri-Te y Tomari-Te. Cada una de ellas contaba con características particulares tanto en las técnicas como en los métodos de práctica. En este período, tres figuras se encargan de sistematizar y revivir la práctica del karate: Kanryo Higaonna (Naha-Te), Anko Hitosu (Shuri-Te) y Kosaku Matsumora (Tomari-Te). En 1872, el emperador Meiji establece al clan Satsuma y a sus miembros como sus únicos representantes en el territorio. En 1879, el gobierno Meiji dicta la abolición de la familia real ‘Sho’ de las islas Ryukyu y crea la prefectura de Okinawa.

En 1901, las escuelas de la prefectura de Okinawa adoptan el tuidi como parte del programa de educación física. En esta época, Anko Itosu cambió la pronunciación de 唐手 desde tode o tuidi a karate.  En 1933, el capítulo Okinawa de Dai Nihon Butokukai reconoce al kárate como arte marcial.